La policía y el sistema judicial austriaco, según un informe hecho público por Amnistía Internacional, se ve lastrados por casos de racismo y por brotes racistas. Las investigaciones que se han llevado a cabo muestran que aquellos austriacos que no corresponden al prototipo caucásico tienen una mayor posibilidad de ser considerados como presuntos delincuentes y también tienen mayor posibilidad de ser objeto de malos tratos por parte de la policía.

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Otro de los datos que revela el informe que sus denuncias tardan más en ser investigadas. Para Amnistía Internacional la justicia austriaca se encuentra divida en dos niveles en la práctica, cosa que atenta contra el sentido intrínseco de la justicia. Este doble rasero se ha instalado en la judicatura por la prevalencia de estereotipos negativos de los extranjeros o de aquellos que tienen un color de piel más oscuro que el común de los austriacos.
Amnistía internacional pide a las autoridades austriacas que instruyan a los funcionarios que tienen como misión velar por el cumplimiento de la ley en la práctica de los derechos que tiene todo detenido. El pedido, también a los máximos representantes del Estado Austriaco, va en el sentido de concienciar a los ciudadanos que la ley es, o debería ser, absolutamente imparcial independientemente del color de piel o la religión de las personas. Aún sin datos oficiales sobre maltrato en las comisarías, los datos que maneja internamente Amnistía Internacional hablan de graves vulneraciones de los derechos de aquellos detenidos que proceden de alguna de las minorías étnicas que viven en Austria.
Fuente: Amnistía Internacional | Imagen: flik




















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