
Hay museos de arqueología, de historia, de ciencias naturales, de arte, de lo que se te ocurra. El propósito de estos lugares es crear un espacio para guardar, catalogar y exhibir. Y se supone que siempre son cosas útiles o importantes, que merecen estar en un museo, como de dice usualmente. Pero en la Baja Austria, en la aldea de Herrbaumgarten, hay un museo de cosas que no sirven para nada. Y también tiene su encanto.
Se trata de una colección de objetos que sí han salido a la venta, cosas locas para reírse un rato. ¿Qué veras? Por ejemplo, utensilios para proteger los zapatos femeninos, enanos de jardín que son calentadores que funcionan a electricidad, cigarrillos con filtros a ambos lados, tazas con dos asas y mucho más. ¿Te interesa? No está muy lejos de Viena, calcula solo una hora en coche, justo sobre la frontera con la República Checa. Pero no vayas de lunes a viernes porque el museo está cerrado, solo abre los fines de semana entre la 1 y las 6 pm.
La entrada cuesta 4€ y abrió sus puertas en 1983.



















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