
El príncipe Eugene de Savoy mandó a construir en 1714 una villa de descanso y entretenimiento con hermosos jardines y algunos pabellones para vivir. En aquel momento no era un palacio, pero con el tiempo cambió de manos y hacia 1750 la villa fue reformada bajo el gobierno de los Habsburgo que le dieron el estilo imperial que podemos ver hoy: el Palacio Belvedere.
La primera parte de la villa hoy se conoce con el nombre de Belvedere Bajo y su edificación se debe a la maestría del arquitecto Johann Lukas von Hildebrandt y al escultor veneciano Giovanni Stanetti quienes con sus asistentes le dieron forma a la hermosa residencia, sus salones y sus jardines. Esos jardines son de estilo francés ya que fueron diseñados por Dominique Girard (un asistente del diseñador de Versalles), tienes senderos de grava y un hermosa fuente de agua con escaleras y cascadas repletas de ninfas, diosas y flores de piedra.

La parte mas nueva del Palacio Belvedere albergó a partir de 1775 la galería de arte imperial y desde 1806 la colección del Palacio Ambras, pero desde fines del siglo XIX ambas colecciones de arte están albergadas en el Museo de Historia del Arte y hoy solo podemos disfrutar aquí de la Galería Austriaca. Está aquí precisamente desde la Primera Guerra Mundial, pero lo cierto es que la segunda guerra mundial le trajo bastantes destrozos al complejo de edificios y jardines aunque por suerte fueron restaurados en un largo proceso de trabajos que terminó recién el año pasado. En el sitio oficial del Palacio Belvedere podréis conocer mas sobre los eventos culturas y exposiciones que tienen lugar aquí.

Artículos relacionados


3 Comentarios en “El Palacio Belvedere, en Viena”