
A la ciudad austriaca de Klagenfurt la llaman “la Rosa de Wörthersee“. Es una ciudad medieval a orillas de uno de los pocos lagos de Europa que no tienen aguas heladas sino templadas y en realidad aquí el clima no es frío sino más bien mediterráneo en verano, con días soleados en invierno, con una primavera suave y un otoño muy ocre.
Su casco antiguo es una verdadera maravilla, un himno a la conservación, repleto de edificios y patios de estilo renacentista donde hoy funcionan tiendas, cafés y restaurantes. Abundan los bares ubicados en terrazas, las callejuelas estrechas apretadas entre muros de piedra centenaria y por supuesto hay un castillo, pues toda ciudad medieval que se precie debe contar con uno. Pero además hay galerías, museos de arte moderno y contemporáneo y un muy buen Museo Regional donde podemos ver ciertos hallazgos de la época romana como la estatua de bronce “El joven de Magdalensberg” y el hermoso Salón de los Escudos de Armas.

Klagenfurt tiene una plaza central con un dragón de piedra que es el símbolo característico de la ciudad y si quieres saber porqué, pues basta acercarse a algún lugareño para que enseguida te cuente la leyenda que hay aquí sobre los orígenes de esta ciudad. Y por último, es un sitio perfecto para recorrerlo en bici así que puedes rentar una y andar por las bicisendas especiales y después salir del pueblo rumbo a los alrededores del lago donde muchas personas nadan en verano. Y nada de dejar Klagenfurt sin visitar Minimundus, el parque recreativo que reproduce el mundo en miniatura.

Artículos relacionados


3 Comentarios en “Klagenfurt, la ciudad del dragón”