
Al sur de Austria, cerca de Klagenfurt y en el hermoso pueblo de Gurk hay una catedral del siglo II que alberga exquisitos ejemplos del arte religioso junto con el santuario de una de las santas austriacas mas amadas: Santa Hemma. Este santuario en Gurk ha sido desde el siglo XI un popular destino de peregrinos y la devoción llegó a ser tan fuerte que se canonizó a Hemma o Emma en 1938 y años más tarde el mismo Juan Pablo II visitó el lugar.
Hemma era una chica de familia noble nacida en el siglo X. Era muy enérgica y bondadosa con su fortuna y cuando se casó tuvo dos hijos pero su esposo murió de regreso de un viaje de peregrinación a Roma y veinte años después volvió a sufrir después de enterarse de que un hijo había muerto en batalla. A partir de entonces se dedicó a Dios y a los pobres fundando muchas casas religiosas y en Gurk, una iglesia dedicada a la Virgen María.

A la postre esta iglesia se convertiría en la Catedral de Gurk. Hemma murió en 1045 y fue enterrada aquí. Su tumba sigue atrayendo peregrinos y se le atribuyen muchos milagros. Beatificada en 1287 fue canonizada en 1938 y visitada por Juan Pablo II en una multitudinaria misa para 80 mil peregrinos. Sus restos están hoy en la cripta debajo de la Catedral de Gurk, un templo de especial belleza.
Artículos relacionados



0 Comentarios en “La Catedral de Gurk y el Santuario de Santa Hemma”