
Parece que el motivo detrás de la construcción de esta hermosa iglesia vienesa es una promesa hecha por Francisco José, el emperador y marido de Sissí. Resulta que Francisco José sobrevive a un atentado en 1853 gracias a la intervención prodigiosa de un carnicero que impidió, al avisarle, que le clavaran más profundamente un estilete en la nuca. Así, en recompensa se dice que el emperador le nombró Conde y mandó a construir una iglesia dándole las gracias a Dios por ayudarlo en la recuperación del ataque.
Bien, que versiones e historias sobre este evento hay muchas pero esta es bastante pintoresca. Como sea el arquitecto de la obra fue Heinrich Ferstel quien elevó una iglesia enorme de estilo neogótico muy cerca del edificio principal de la Universidad de Viena. Su construcción comenzó en 1856 y está claramente inspirada en las iglesias germanas de la Edad Media, en especial en la Catedral de Colonia. Se tardó 23 años en terminarla y finalmente con motivo de las Bodas de Plata de la pareja real se inauguro el 24 de abril de 1879.

La Iglesia Votiva sufrió la caída de la monarquía ya que el dinero necesario para mantenerla comenzó a menguar entonces y también sufrió las dos guerras mundiales ya que entonces sus campanas y los tubos de su enorme y maejstuoso órgano fueron fundidos o el techo y las ventanas fueron dañados por los bombardeos. Pero por suerte ha sido reconstruida a su antiguo esplendor y hoy se alza en esta parte de Viena dominando la línea del cielo.
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