Cuando uno lee u oye nombrar los Palacios Rothchild se le viene a la mente en forma inmediata a la antigua y millonaria familia de banqueros, ¿no es cierto? Bueno, es cierto, pero estos palacios hacen referencia a un grupo de edificios que estuvieron en Viena y que pertenecieron a esta familia. Fueron edificios elegantes y grandes que además albergaron importantes colecciones de arte, pinturas, estatuas, muebles, libros y armas, todo lo cual refleja la importancia y la buena posición de la que siempre ha gozado la familia Rothchild.
En 1938 las colecciones fueron confiscadas por los nazis y los palacios sufrieron muchos destrozos durante la Segunda Guerra Mundial, algunos incluso fueron destruidos y remplazados por edificios modernos pero algunos han sobrevivido. Tres, en realidad fueorn estos palacios. Uno de ellos fue el Palacio Nathaniel Rothchild. Este palacio se construyó por ordenes del barón Nathaniel Rothchild con diseños del arquitecto francés Jean Girette. Tenía un estilo neo barroco y se construyó a fines del siglo XIX, entre 1871 y 1878. Tenía dos pisos y estaba rodeado por un hermoso jardín con esculturas y fuentes. Dentro el barón había guardadoó sus obras de arte y su afamada colección de instrumentos musicales.
Con los nazis la familia fue obligada a entregar el palacio a la Gestapo, que pasó a utilizarlo para llevar a cabo sus interrogatorios. Los bombardeos aliados lo dañaron bastante y cuando la guerra terminó la familia tenía en sus manos un manojo de ruinas. Se demolieron y las piedras se utilizaron para reconstruir la ciudad. Hoy en su lugar se alza un edificio de la Cámara Austriaca del Trabajo. El mismo triste destino le tocó en suerte al otro palacio, el Palacio Albert Rothchild, siendo el único sobreviviente otro palacio ordenado por Albert en 1894, un edificio de cuatro pisos de estilo neoclásico que hoy alberga la embajada de Brasil.
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