Pensar en Viena, es sinónimo del antiguo imperio austrohúngaro, la leyenda de la mítica emperatriz Sisi, los imponentes palacios y una gran tradición musical, interpretada especialmente en el músico austriaco más universal, el grupo de los niños cantores de Viena o el famosísimo Concierto de Año Nuevo.
La gran mayoría de los turistas que realizan viajes a Viena, lo hacen atraídos por su valioso legado cultural e histórico. El casco antiguo de Viena se desarrolló a partir de los primeros establecimientos celtas y romanos, hasta convertirse en la capital del Imperio Astro-Húngaro.
El centro histórico de Viena está configurado por una gran variedad de elementos arquitectónicos, fundamentalmente palacios barrocos y jardines, así como el conjunto de la Ringstrasse que se remonta de finales del siglo XIX.
Los turistas se encuentran con una ciudad cómoda, limpia y agradable, donde predominan los palacios convertidos en atractivos museos y un ambiente urbano muy animado, con gran tradición de cafés y una bulliciosa vida nocturna.
La vida nocturna es, salvo un par de zonas de bares más definidas, algo dispersa, pero sin lugar a dudas es sumamente divertida en cualquier época del año.
Viena es una ciudad donde se respira arte y cultura, así que no te la pierdas en tu próxima visita a Austria.
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Viena es hermosa, y el castillo de Schombrunn, que de alli son estas imagenes es muy bonito.
Sobre todo los jardines, porque el interior es mas austero que otros castillos franceses